Yolanda Muñoz

Gasteiz-China-Gasteiz: dos años en bicicleta

Horario de la charla: sábado 12 de mayo, de 13:10 a 14:00 horas. Compra tu entrada pulsando aquí. Nota: esta charla coincide con el taller de Fotografía de viajes de Enrique López-Tapia. Yolanda Muñoz Yolanda es profesora de primaria y en sus veranos de dos meses viajaba en coche, en furgoneta, con mochila… Hizo travesías en solitario por África, Oriente Medio, Latinoamérica… y dio la vuelta al mundo durante algo más de un año, acompañada y con la mochila a la espalda. Pero quería más y decidió hacer un gran viaje, esta vez en solitario y con su medio de transporte habitual en Gasteiz, la bicicleta. En julio de 2015 salió de casa con su bici hacia el Este, hacia China, con la idea de estar unos dos años viajando. Cruzó Europa, donde encontró gente dispuesta a acoger su tienda de campaña en el jardín y muchas manos para ayudarle a mover los bártulos cuando la veían con el brazo escayolado tras la caída a 45 km por hora bajando porque se le metió una avispa en un ojo. Llegó a Rusia y le emocionó viajar durante tantas horas en el transiberiano. Atravesó Mongolia y admiró su luz y sus cielos y llegó a la zona este del Tíbet, llegó por fin a China. Allí rodó sin mucho frío por las provincias de Sichuan y Yunann, a entre 3.000 y 4.500 metros de altitud. Había alcanzado el destino que se propuso al salir de casa, pero aún quería seguir viajando. Así que recorrió Laos, Tailandia, Camboya y llegó a Myanmar, desde donde cruzó a la locura de India y la montañosa Nepal para volver a entrar a la India del norte hasta los 5.000 m de altitud. Siguió el viaje por un tramo de la Ruta de la Seda: Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Cruzó el Mar Caspio en un barco de mercancías hasta Irán, desde donde pedaleó por Turquía y llegó de nuevo a Europa y a casa. Salió de casa sola, pero siempre estaba rodeada de gente que le paraba a darle la mano, le preguntaban con curiosidad, le regalaban fruta, agua o té, le ofrecían sus casas…¡y hasta dinero! Muchos se sorprendían de que una mujer viajase sola y aunque el miedo a veces le acechaba, Yolanda lo superó. También hizo frente a algunas agresiones de hombres, aunque tiene claro que el mundo no es el que nos cuentan en los medios de comunicación; está lleno de personas amables y bondadosas. Tras dos años sola con la bicicleta, con incertidumbre, ilusiones, alguna mala caída, soledad, agresiones, lágrimas, mucho calor y frío, naturaleza a 360 grados, multitud de sonrisas y abrazos y un sinfín de experiencias humanas, se siente más sabia, más independiente, más luchadora y mejor persona. Este viaje es una experiencia que nunca olvidará. Puedes seguirlo en redes sociales: Facebook: Ikusmundubizikletaz